Tuve el placer de participar en la VII Jornada Internacional de Fisioterapia del ICOFCV, un encuentro que reunió a profesionales de distintos ámbitos para reflexionar sobre el presente y el futuro de la fisioterapia desde una mirada crítica y basada en evidencia.
Mi participación se articuló en dos espacios complementarios: un taller práctico y una ponencia, ambos centrados en el papel de la educación terapéutica en el abordaje del dolor persistente.
Taller: educación terapéutica para transformar la experiencia del dolor
El taller, titulado “Educación terapéutica para transformar la experiencia del paciente con dolor persistente”, estuvo orientado a llevar la educación más allá del discurso.
Trabajamos sobre una idea clave:
educar no es solo explicar dolor, sino diseñar experiencias que modifiquen conducta, expectativas y autoeficacia.

Durante el taller abordamos:
- Cómo estructurar mensajes educativos clínicamente útiles.
- El papel del contexto, la emoción y la conducta en la experiencia de dolor.
- Errores frecuentes en la educación en dolor excesivamente teórica o descontextualizada.
- Cómo integrar educación y ejercicio sin que compitan entre sí.
El foco estuvo en aplicar, no en acumular conceptos.
Ponencia: educación en dolor, ¿vamos por buen camino?
En la ponencia, titulada “Educación en dolor: ¿vamos por buen camino?”, el enfoque fue más reflexivo y estratégico.
Planteé una cuestión que considero central en la fisioterapia actual:
hemos avanzado mucho en conocimiento, pero no siempre en impacto clínico real.

Algunos de los puntos clave fueron:
- El riesgo del neurocentrismo cuando no se traduce en intervención.
- La distancia entre saber más de dolor y tratar mejor el dolor.
- La necesidad de incorporar modelos de aprendizaje, cambio conductual y razonamiento clínico.
- La importancia de asumir que educar también es una intervención, con efectos y responsabilidades.
No se trataba de cuestionar la educación en dolor, sino de afinarla.
Un mensaje común: profundidad, contexto y responsabilidad clínica
Tanto en el taller como en la ponencia, el hilo conductor fue el mismo:
la fisioterapia necesita menos recetas universales y más pensamiento clínico adaptado a la persona.
Educar bien implica:
Participar en eventos como esta jornada internacional del Ilustre Colegio Oficial de Fisioterapeutas de la Comunidad Valenciana refuerza una idea que atraviesa mi práctica clínica, docente e investigadora:
La fisioterapia avanza cuando se atreve a pensar mejor, no solo a hacer más.
Mi agradecimiento a la organización, a los compañeros de mesa y a todas las personas que participaron con preguntas, debate y pensamiento crítico. Estos espacios no solo forman: orientan el rumbo de la profesión.
